Educación · · Lectura de 2 min
Educación 2020 advierte que recorte de entrega de computadores perjudicará a 96 mil estudiantes vulnerables en Chile.
El recorte propuesto en la entrega de computadores escolares preocupa a la comunidad educativa, ya que afectaría a 96 mil estudiantes vulnerables, profundizando la brecha digital.
La propuesta de suspender la entrega estatal de computadores a través del programa "Yo elijo mi PC" ha generado preocupación en la comunidad educativa. Ingrid Olea, directora ejecutiva de Educación 2020, advirtió que cancelar la iniciativa dejaría a cerca de 96 mil estudiantes vulnerables sin acceso a herramientas tecnológicas y sin internet, profundizando la brecha digital en las familias de menores ingresos.
Olea afirmó que mejorar el programa, no suprimirlo, es la respuesta ante las falencias detectadas. Recalcó que evaluar el beneficio solo desde una perspectiva pedagógica limita su verdadero impacto, ya que el computador se transforma en un elemento clave de integración digital no solo para el estudiante, sino también para su familia.
La especialista explicó que, sin estos equipos, muchos estudiantes dependen de laboratorios escolares o bibliotecas públicas, sujetos a horarios y a la disponibilidad, lo que termina restringiendo el acceso a contenidos y herramientas de aprendizaje. Además, indicó que los computadores entregados incluyen material pedagógico adecuado al año cursado y contenidos de años posteriores, lo que facilita el estudio y el desarrollo de nuevas habilidades.
Olea insistió en que hay una dimensión social fundamental en el programa, que ayuda a reducir las brechas de acceso entre estudiantes de diferentes realidades. A su juicio, este impacto no se refleja en las evaluaciones tradicionales que solo miden aprendizajes académicos.
Consultada sobre la necesidad de rediseñar el programa en vez de eliminarlo, Olea señaló que siempre es preferible ajustar y perfeccionar las iniciativas sociales antes que retirarlas, ya que detectar debilidades en programas de largo plazo —como este, que lleva 17 años— es común y permite introducir mejoras progresivas.
La directora ejecutiva de Educación 2020 descartó que las familias más vulnerables puedan costear por sí solas estos dispositivos, calificando esa opción de inviable ante la eventual retirada del Estado. Finalmente, subrayó que el diseño del programa puede modificarse, por ejemplo, ajustando los criterios de focalización y priorizando a los estudiantes con mayor nivel de vulnerabilidad, antes de decidir ponerle fin.