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Gobierno presenta ambiciosa reforma al mercado de capitales para facilitar acceso a vivienda y potenciar financiamiento empresarial.
El gobierno presentó una reforma integral al mercado de capitales, destacando un nuevo fondo de hasta US$2.000 millones para facilitar el acceso a la vivienda y mejoras en la regulación financiera. La iniciativa busca estimular el ahorro y la inversión, impactando positivamente en la economía entre 2027 y 2041.
El presidente José Antonio Kast presentó este miércoles en Cerro Castillo la esperada reforma al mercado de capitales, iniciativa que ya ingresó con urgencia al Congreso y comenzó su tramitación en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. El foco principal del proyecto es facilitar el acceso a la casa propia.
La propuesta se estructura en torno a cuatro ejes clave: mejorar el acceso a la vivienda, ampliar el financiamiento para empresas de todos los tamaños, modernizar la regulación y crear condiciones para atraer capital y desarrollar actividades financieras desde Chile.
Según el informe financiero, el costo fiscal estimado será de $260.677 millones (aproximadamente US$281 millones) entre 2027 y 2031, considerando una capitalización anual de $600.000 millones en los primeros tres años. Para el periodo 2032-2041, se proyectan ganancias fiscales por unos $1.569.376 millones, cerca de US$1.696 millones.
Mayor acceso a la vivienda y fomento del ahorro
El núcleo del proyecto es la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), que podrá adquirir créditos hipotecarios para viviendas de hasta UF 6.000 mediante procesos competitivos. El Estado podría aportar hasta US$2.000 millones en un plazo máximo de 36 meses, con un desembolso inicial de US$500 millones antes de constituir el primer fondo. Este fondo podrá apalancarse hasta diez veces su patrimonio mediante emisión de deuda garantizada por el Estado, lo que permitiría alcanzar hasta US$20 mil millones.
Además, se contempla el Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV), una cuenta orientada exclusivamente a juntar el pie para la primera vivienda de hasta UF 6.000. Se exigirá un ahorro mínimo de 30 meses y reunir el 7% del valor de la vivienda, a lo que el Estado aportará un 3% adicional, completando así el pie necesario para el crédito hipotecario. Las cuentas AVV serán administradas por entidades fiscalizadas por la CMF, como bancos, administradoras de fondos, compañías de seguros, cooperativas y cajas de compensación.
El gobierno también aumentará el incentivo fiscal para el Ahorro Previsional Voluntario (APV), ampliando el tope de bonificación anual de 6 a 8 UTM.
Más acceso a capital para empresas
El segundo eje busca facilitar el financiamiento a empresas grandes y pequeñas. Entre las medidas principales destacan la simplificación de las reglas para la emisión de bonos empresariales, la eliminación de la retención del 4% sobre los intereses y la ampliación de beneficios tributarios a más empresas, incluyendo requisitos de liquidez más flexibles.
También se permite la reinversión de recursos entre fondos mutuos y de inversión sin activar de inmediato el pago de impuestos, siempre y cuando los fondos continúen invertidos. Se crea además un segmento "junior" en la Bolsa para empresas innovadoras y proyectos mineros de exploración, con beneficios tributarios e incentivos para inversionistas.
Modernización de normas y procesos
En el tercer pilar, la reforma apunta a hacer más ágiles y modernas las normativas del mercado, lo que incluye crear un registro rápido de valores, facilitar emisiones de "mini-bonos" para empresas medianas y establecer regulaciones proporcionales al riesgo real de los fondos y administradoras.
Se proponen rebajas en los quórum exigidos para decisiones clave en sociedades anónimas, lo que busca incentivar mayor liquidez y profundidad en el mercado accionario. Además, introduce el mecanismo de "squeeze out": quien controle más del 90% de una sociedad anónima abierta podrá exigir la compra forzosa del resto del capital, bajo condiciones de protección para minoritarios.
El proyecto también autoriza al Banco Central abrir cuentas especiales a intermediarios de valores.
Chile como centro financiero regional
La cuarta línea de acción reduce barreras para atraer financiamiento e inversiones internacionales, incluyendo la exención de IVA para exportación de servicios financieros, eliminación del requisito de RUT para ciertos inversionistas no residentes y exención del Impuesto de Timbres y Estampillas para créditos obtenidos por bancos en el exterior.
Respecto a la banca, se propone ajustar las exigencias de capital mínimo para bancos sistémicos y alinear las restricciones graduales de dividendos a los estándares de colchones conservadores y contracíclicos, bajando el piso de exigencia de 1% a 0%.
Actualización de la Ley de Fraudes
La reforma también modifica la Ley de Fraudes con tarjetas, reemplazando el estándar de dolo o culpa grave por el de culpa leve, permitiendo contratar seguros contra fraudes y estableciendo una denuncia digital y estandarizada para todos los bancos. Así, se busca equilibrar responsabilidades entre bancos y clientes y reducir el alto costo que el fraude representa hoy para el sistema financiero.