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Solicitudes de marcas en Chile suben 18,2% y tecnología y salud impulsan el mayor flujo desde 2021
INAPI anotó 29.787 presentaciones multiclase en el país de enero a julio, su cifra más alta desde 2021, con plazos de 5,5 meses.
Chile cerró julio de 2026 con 29.787 solicitudes de marcas multiclase ingresadas en los primeros siete meses del año, un alza del 18,17% frente a las 25.207 presentaciones del mismo periodo de 2025. El dato, entregado por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi), equivale a 4.580 trámites adicionales y marca el mayor flujo acumulado para ese lapso desde 2021.
En aquel año, el registro entre enero y julio llegó a 29.524 presentaciones. El resultado actual confirma una tendencia al alza que supera con holgura los volúmenes anotados en los años posteriores a la pandemia.
El director nacional de Inapi, Esteban Figueroa, valoró el comportamiento del sector. «El crecimiento en clases como tecnología y salud es una señal positiva para el país. Son sectores donde proteger la marca a tiempo puede ser determinante para el desarrollo del negocio», afirmó.
Tecnología y salud empujan el alza
Al revisar el desglose por categorías de la Clasificación de Niza, los sectores tecnológico, de salud y de uso especializado concentran los mayores avances. La Clase 9, que agrupa aparatos científicos y software, sumó 370 solicitudes adicionales respecto a igual periodo de 2025, lo que representa un 18,0% más.
Le siguen de cerca:
- Clase 5 (productos farmacéuticos): 305 ingresos adicionales, con un alza de 21,8%.
- Clase 3 (cosmética y limpieza): 202 presentaciones más, equivalente a 19,9%.
- Clase 30 (alimentos procesados): 201 trámites extras, un 20,4% superior.
La mayor tasa de expansión relativa del periodo, en tanto, corresponde a la Clase 10 (equipamiento e instrumentos médicos), que creció un 30,0% con 111 ingresos adicionales.
Trámites más rápidos
El mayor volumen de solicitudes llegó acompañado de una mejora sostenida en los tiempos de respuesta de la entidad. En julio de 2026, el tiempo promedio de tramitación de marcas nuevas fue de 5,5 meses, 2,2 meses menos que un año antes. Para las marcas limpias, aquellas sin observaciones ni oposiciones, el promedio bajó a 4,1 meses.
Desde el organismo atribuyen esta reducción a ajustes internos en el proceso de examen, aplicados en paralelo al aumento del flujo de ingresos.
Magallanes y El Maule lideran el crecimiento regional
La Región Metropolitana mantiene el mayor volumen de solicitudes de personas y empresas residentes en el país, con 17.978 presentaciones y un incremento de 19,68% frente a 2025. En el resto del territorio destacan Valparaíso con 1.911 solicitudes (+22,34%), Biobío con 1.075 (+14,61%), Los Lagos con 852 (+21,89%) y La Araucanía con 753 (+18,40%).
Las variaciones porcentuales más altas se registraron en Magallanes, con 256 presentaciones y un salto de 45,45%, y en El Maule, con 741 trámites y un avance de 44,44%.
«El crecimiento que muestran regiones como Magallanes o El Maule es una buena noticia, porque confirma que el interés por proteger activos intangibles se está extendiendo más allá de la Región Metropolitana», comentó la autoridad de Inapi.
Registrar no basta: el desafío de usar la marca
El aumento de solicitudes ocurre en la antesala de un cambio normativo relevante. La Ley N.º 21.355 introdujo la caducidad por falta de uso, una exigencia que obliga a los titulares a demostrar un uso comercial real y efectivo de sus marcas en Chile.
A partir del 9 de mayo de 2027, los primeros registros comenzarán a cumplir el plazo legal de cinco años de inactividad. Desde esa fecha, un tercero con interés legítimo, como un competidor bloqueado por un registro inactivo, podrá solicitar la cancelación de la marca.
El cálculo del plazo tiene una particularidad que conviene tener presente: en las marcas concedidas desde el 9 de mayo de 2022 los cinco años se cuentan desde su concesión, mientras que en las más antiguas el reloj parte con su primera renovación posterior a esa fecha.
Las empresas deberán respaldar el uso con pruebas como facturas, catálogos o actividad web, ya sea por uso propio o a través de licenciatarios y distribuidores autorizados. La ley contempla además un resguardo para industrias reguladas como la farmacéutica o la alimentaria: no habrá caducidad si el titular acredita obstáculos independientes de su voluntad, como restricciones regulatorias o requisitos administrativos que hayan impedido la comercialización.
Figueroa cerró con una mirada al segundo semestre: «Queremos que cada titular entienda su marca como una herramienta de negocio: que sepa cuándo ampliar su cobertura, cuándo licenciarla, cuándo renovar con sentido estratégico, y cómo esa decisión se conecta con hacia dónde quiere llevar su empresa».