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FMI advierte que IA, deuda y ciberataques amenazan la estabilidad financiera global
El Fondo Monetario Internacional alerta por corrección en IA, alza de rendimientos soberanos y ciberataques; en 2026, 70% de fallos explotados antes de corregirse.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la estabilidad financiera mundial enfrenta tres amenazas capaces de endurecer bruscamente las condiciones de crédito y desatar turbulencias en los mercados internacionales. El organismo reconoce que las principales economías han mostrado resistencia, pero insiste en que no hay lugar para la complacencia.
En su Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial de octubre, el FMI explica que los mercados se sostienen gracias al crecimiento económico, los beneficios empresariales y las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial. Sin embargo, el endeudamiento elevado, las necesidades de liquidez y la creciente interconexión entre instituciones financieras podrían amplificar cualquier perturbación. El problema se agrava porque los gobiernos y los bancos centrales tienen menos margen para responder a nuevas crisis.
Los economistas del FMI Athanasios Vamvakidis y Jason Wu identifican tres focos de riesgo concretos.
1. La IA y el riesgo de una corrección bursátil
La inteligencia artificial se convirtió en uno de los principales motores de la actividad económica. Las inversiones en centros de datos, semiconductores e infraestructura tecnológica impulsaron los beneficios de las empresas del sector. Pero una rentabilidad menor a la esperada o una desaceleración de las inversiones podría provocar una corrección de los activos relacionados con la IA y contagiar a otros segmentos del mercado.
Vamvakidis y Wu advierten que "el creciente apalancamiento podría ser un catalizador de tal corrección", ante el mayor uso de deuda por parte de las grandes tecnológicas y de los inversionistas.
Las cifras del informe reflejan ese cambio:
- La participación de los operadores de grandes centros de datos en las emisiones mundiales de bonos corporativos con grado de inversión pasó de menos del 1% al 10% desde 2024.
- Las posiciones brutas en acciones de los fondos de hedge, junto con los préstamos de margen, subieron del 10% a cerca del 15% del PIB de las economías avanzadas.
- El FMI examinó 14 operaciones desde 2023 que incluyen inversiones de capital por US$300.000 millones y deuda por US$650.000 millones, con compromisos de ingresos futuros por US$1,4 billones.
Ese financiamiento circular entre empresas tecnológicas preocupa al organismo: si las compañías receptoras atraviesan dificultades financieras, se deteriorarían al mismo tiempo el valor de las inversiones, la deuda y los ingresos comprometidos. El informe incluye además un escenario en el que una reversión de las inversiones en IA reduciría el PIB mundial hasta 0,4%, la inversión 1,3% y el consumo 0,6% para 2028.
2. Mayores rendimientos de los bonos y presión sobre los mercados
El segundo riesgo nace del aumento de los rendimientos de los bonos gubernamentales, impulsado por las presiones inflacionarias, los mayores precios de la energía y las preocupaciones fiscales. El FMI sostiene que "la elevada deuda pública y los riesgos de refinanciamiento siguen sin resolverse", pese a la liquidez relativamente estable que muestran varios mercados de bonos.
Los bonos soberanos son una pieza clave del sistema financiero. Un salto abrupto de sus rendimientos podría reducir las valoraciones de otros activos y deteriorar el valor de los títulos usados como garantía en operaciones financieras. Según Vamvakidis y Wu, "las consecuencias de unos mayores rendimientos soberanos podrían extenderse mucho más allá de la deuda pública", por sus efectos sobre las tasas de descuento y las valoraciones.
La reducción de los balances de los bancos centrales y la mayor presencia de inversionistas sensibles a los precios también podrían elevar la volatilidad. El organismo observa que parte de las operaciones apalancadas sobre bonos se ha desarmado de forma ordenada, aunque persisten riesgos de liquidaciones desordenadas si aumentan las presiones financieras.
3. Ciberataques contra bancos y sistemas de pagos
La digitalización y la interconexión financiera elevaron la exposición a los ciberataques. Un incidente grave podría interrumpir pagos, negociaciones bursátiles, acceso a depósitos y otros servicios esenciales. El riesgo se multiplica cuando los ataques golpean a grandes bancos, proveedores de servicios en la nube, plataformas tecnológicas o infraestructuras financieras usadas por numerosas instituciones.
Vamvakidis y Wu advierten que "las amenazas cibernéticas pueden ser difíciles de contener", dada la velocidad con la que los atacantes aprovechan las vulnerabilidades informáticas. Según el FMI, en más del 70% de los casos registrados durante 2026 los proveedores de software casi no tuvieron tiempo para corregir fallas antes de que fueran explotadas. La inteligencia artificial avanzada puede facilitar ataques y también fortalecer defensas, por lo que el organismo considera prioritario mejorar la capacidad de respuesta y la supervisión de los proveedores tecnológicos.
A estos riesgos se suman las vulnerabilidades del sistema bancario. Las pruebas de resistencia muestran que los bancos que concentran el 22% de los activos bancarios mundiales quedarían con coeficientes de capital por debajo de los límites regulatorios, frente al 18% de un año antes. Los fondos de pensiones, las aseguradoras y otros intermediarios financieros también presentan riesgos por sus inversiones en activos ilíquidos y su mayor exposición al apalancamiento.
Ante estas fragilidades, los economistas del FMI sostienen que "las políticas proactivas son la mejor manera de prepararse a medida que aumentan los riesgos". Entre las prioridades mencionan colocar la deuda pública en una trayectoria sostenible, limitar el apalancamiento excesivo y reforzar las defensas cibernéticas.